PAU Junio 2025, Serie 1

Dos textos en prosa: Azorín (Las confesiones de un pequeño filósofo) y Pío Baroja (El árbol de la ciencia).

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Texto 1 — Azorín, Las confesiones de un pequeño filósofo
Mi tío Antonio era un hombre escéptico y afable; llevaba una larga y fina cadena de oro que le pasaba y repasaba por el cuello; se ponía: unas veces, una gorra antigua con dos cintitas detrás, y otras, un sombrero hongo, bajo de copa y espaciado de alas. Y cuando por las mañanas salía a la compra —sin faltar una—, llevaba un CARRIC viejo y la pequeña cesta metida debajo de las vueltas. Era un hombre dulce: cuando se sentaba en la sala, se balanceaba en la mecedora suavemente, tarareando por lo bajo, al par que en el piano tocaban la sinfonía de una vieja ópera… Tenía la cabeza redonda y abultada, con un mostacho romo que le ocultaba la comisura de los labios, con una abundosa papada que caía sobre el cuello bajo y cerrado de la camisa. Yo no sé si mi tío Antonio había pisado alguna vez las universidades; tengo vagos barruntos de que fracasaron unos estudios comenzados. Pero tenía —lo que vale más que todos los títulos— una perspicacia natural, un talento práctico y, sobre todo, una bondad inquebrantable que ha dejado en mis recuerdos UNA SUAVE ESTELA DE TERNURA.
Texto 2 — Pío Baroja, El árbol de la ciencia
La madre, doña Leonarda, era mujer poco simpática; tenía la cara amarillenta, de color de membrillo; la expresión dura, falsamente amable; la nariz corva; unos cuantos lunares en la barba, y la sonrisa forzada. La buena señora manifestaba unas ÍNFULAS ARISTOCRÁTICAS GROTESCAS, y recordaba los tiempos en que su marido había sido subsecretario e iba la familia a veranear a San Juan de Luz. El que las chicas se llamaran Niní y Lulú procedía de la niñera que tuvieron por primera vez, una francesa. Estos recuerdos de la gloria pasada, que doña Leonarda evocaba accionando con el abanico cerrado como si fuera una batuta, le hacían poner los ojos en blanco y suspirar tristemente.

Fragmentos reproducidos de PAU Junio 2025, Serie 1. Fuente: Generalitat de Catalunya, Departament de Recerca i Universitats. Se reproducen con fines docentes y de comentario, citando autor y obra. Los derechos de cada texto pertenecen a sus autores o titulares.

3.1. Explique, en un máximo de cincuenta palabras, cómo se manifiesta el sentimiento de nostalgia en ambos textos. (0,5 puntos)
3.2. Compare el simbolismo del abanico de doña Leonarda con el del carric (un tipo de abrigo) viejo del tío Antonio. (≤50 palabras, 0,5 puntos)
3.3. Seleccione la afirmación que mejor describe la secuencia subrayada del texto 2 «ínfulas aristocráticas grotescas» en relación con doña Leonarda. (0,5 puntos. Penaliza 0,15 si fallas.)
3.4. Indique cuál de las siguientes figuras retóricas se emplea en el segmento subrayado del texto 1 «una suave estela de ternura». (0,5 puntos. Penaliza 0,15 si fallas.)
3.5. Explique qué tipo de narrador aparece en el texto 2. Justifique, en un máximo de cincuenta palabras, su respuesta aportando un ejemplo extraído de este. (0,5 puntos)